Desde inicios de la Colonia, el teatro formó parte de la vida cotidiana de Lima, manteniendo una presencia vital y visible durante la primera mitad del siglo XX. El teatro, actividad recreativa destinada a proporcionar un espacio para la relajación en el que participaban distintos sectores de la población, constituye una rica fuente de información para conocer la transformación de los valores, actitudes, costumbres y formas de sociabilidad que operaban en la sociedad limeña. Alejándose de los añejos análisis de textos teatrales, Gustavo von Bischoffshausen presenta la historia del teatro entre 1890 y 1945, partiendo del análisis de lo que considera el sistema de producción teatral: la estructura política, social y económica que favorece la existencia del fenómeno teatral; los espacios en que se presenta; el público que asiste; el calendario y las condiciones externas de la representación; las técnicas interpretativas; las compañías o agrupaciones de actores; la escenografía; la utilería; el vestuario; las máscaras; la música, entre otros elementos. De esta manera, es posible reconstruir no solo el lugar que el teatro popular ocupó, sino a la sociedad limeña misma.