Un ensayo que usa la figura del sherpa como metáfora del montañismo interior: un viaje hacia la conciencia extrema, esforzada y elevada. Expone cómo los sherpas no solo cargan peso, sino que guían e inspiran humildad y resistencia, relacionándolo con la exploración espiritual y la búsqueda de una "filosofía de la inmortalidad" que trasciende cuerpo y mente.