Mattia es el único hijo de un matrimonio que vive a orillas del lago, en un pequeño pueblo donde nunca parece suceder nada. Su mundo es estrecho: su casa, las clases de piano, el lago y el silencio de unos padres que apenas se hablan.
Un día, algo ocurre en la orilla del lago. Una decisión inesperada, un gesto mal calculado o un impulso mal entendido provocan una tragedia cuya onda expansiva alcanzará a todos: a Mattia, a sus padres, a los vecinos y al propio pueblo, que ya no podrá seguir fingiendo que nada cambia.
A partir de ese momento, la vida de Mattia se fractura. El sentimiento de culpa, el peso del secreto y la imposibilidad de nombrar lo ocurrido se convierten en una carga demasiado pesada para un niño. En esta novela, el autor explora con delicadeza y precisión el daño que puede causar el silencio y la incapacidad de los adultos para proteger a quienes más lo necesitan.
Es una historia sobre la culpa, la soledad, el paso a la edad adulta y el deseo de encontrar, algún día, una forma de perdón.
La crítica ha dicho:
«Una novela contenida y emocionante, que deja una huella difícil de borrar». La Nación
«Un autor que sabe mirar de frente la fragilidad de sus personajes y convertirla en literatura». La Repubblica