El nombre de Juan Ramón Jiménez (1881-1958) está indisolublemente ligado al título de Platero y
yo, que no sólo es su obra más conocida, sino una de las más universales de las letras hispánicas. Y,
a pesar de ello, cabe afirmar que Platero y yo ha sido víctima de su éxito popular. El propio Juan
Ramón protestaba en vida contra tanta lectura superficial aferrada al sentimentalismo fácil de la
anécdota. Richard Cardwell, uno de los primeros especialistas en el gran andaluz universal, autor de
una obra decisiva sobre la formación modernista de Juan Ramón Jiménez, explica en la Introducción
cuál ha sido la intención básica de aquél y el objetivo que perseguía: la propagación de los grandes
ideales de la pedagogía cultural del krausismo. La prosecución de esta guía, sin disminuir el
encanto, amplía el interés de la lectura. Porque a la vez que se señalan todos los recursos del arte
literario, se nos descubren las verdaderas raíces de la universalidad de un libro tan conmovedor y,
en apariencia, tan sencillo.