Robert Darnton estudia el comercio del libro en el entorno de la Ilustración y muestra cómo editores situados fuera de los grandes centros franceses difundieron obras prohibidas o no autorizadas. A través de redes comerciales, disputas legales y estrategias empresariales, el libro reconstruye un periodo en el que las ideas modernas de copyright y propiedad intelectual todavía estaban en formación. La obra permite comprender la piratería no solo como infracción, sino como parte decisiva de la circulación de textos e ideas en la Europa del siglo XVIII.