Nora Ephron reúne ensayos autobiográficos marcados por su humor seco y su capacidad para convertir las pequeñas molestias de la vida en observaciones memorables. Escribe sobre envejecimiento, memoria, periodismo, relaciones, divorcio, tecnología y gustos personales con una mezcla de ironía y vulnerabilidad. El libro funciona como una despedida inteligente que mira las pérdidas sin renunciar al placer de reírse de uno mismo.