Vivimos en una era de ansiedad. La mayoría asume que la clave para superarla es el pensamiento. Eso funciona durante un tiempo, pero siempre ocurre algo —una noticia angustiante, una emergencia familiar, un correo electrónico irritante— que nos devuelve directamente al mismo ciclo ansioso del que intentamos escapar. ¿Existe una forma de reducir nuestra ansiedad al instante y que podamos aplicar en cada evento ansioso posterior? La respuesta, según Martha Beck, se encuentra en la capacidad creativa natural de nuestro cerebro.