La narrativa de Juan Carlos, en su libro «Lo que nos hace más fuertes», alcanza un raro pero absoluto equilibrio entre intensidad y contención, un justo medio entre ambas percepciones.
Aquí, cada relato abre un territorio donde el detalle cotidiano, aquello que nos conduce y nos encamina, se ilumina con una pulsión, y donde un gesto, una palabra o un silencio pueden torcer para siempre el destino de un personaje.