La hija que fui, la madre que soy es un viaje de sanación profundopara todas las mujeres, seamos o no madres. Porque todas fuimos yseguimos siendo hijas, y todas llevamos dentro a esa niña y adolescenteque un día necesitó ser vista, escuchada, amada y sostenida por mamá.Sanar la herida materna no es culpar, es comprender, responsabilizarnosy descubrir la conexión que hay entre lo que vivimos de hijas y lo quehoy somos como mujeres, parejas y madres. Y también es reconocer dondemás nos duele: nuestra autoestima, nuestras relaciones, nuestramaternidad, nuestro propósito y hasta nuestra relación con laabundancia.Somos la primera generación de mujeres que toma verdadera conciencia deque estamos criando y sanando a la vez. Dar lo que no tuvimos duele,pero también libera y sana. Cuando una madre sana, toda una generaciónsana.Este libro es tu guía para abrazar a la hija que fuiste, liberar a lamujer que viniste a ser y convertirte en la madre que tus hijosnecesitan y merecen.La herida era el obstáculo.Sin la herida , todo es posible.