Este libro propone una mirada renovada sobre la educación de los niños y niñas de 0 a 3 años, un tramo decisivo del desarrollo que a menudo se subestima o se reduce a “cuidado”. Su planteamiento une dos planos: el trabajo cotidiano en el aula (rutinas, espacios, vínculo, observación) y los avances teóricos sobre el desarrollo infantil, para que la práctica educativa esté sostenida por comprensión profunda de lo que el niño necesita y puede hacer en cada etapa.
La propuesta se apoya en experiencias probadas en centros de educación infantil y también en escuelas de madres y padres, subrayando la importancia de la coherencia entre lo que ocurre en la institución y el entorno familiar. El enfoque anima a crear ambientes que favorezcan la autonomía, el bienestar y la exploración, y a tomar decisiones pedagógicas informadas sobre organización del espacio, tiempos, materiales y el rol del adulto. En conjunto, es un manual que defiende que educar en los primeros años no es “adelantar contenidos”, sino acompañar con intención educativa el crecimiento emocional, social y cognitivo desde el inicio.