Había una vez dos pequeñas hadas en el cielo cansadas de tejer nubes delluvia con sus compañeras. El trabajo diario era tedioso, y sus largostrajes se les enredaban en los tobillos. Además, sus trenzas eran muypesadas y les impedían mantener la cabeza erguida. Frustradas eincapaces de aguantar más, deciden desnudarse y correr libres por lasnubes para descubrir qué se esconde en el mundo de abajo.¿Se mantiene el temor por los truenos y relámpagos? ¿O es solo otraforma de hacer mágicos los días de lluvia?La crítica ha dicho:«Y, por una vez -¡todo sea por los niños!-, Han Kang se permite eloptimismo. Todavía más: la risa. Cuán importante es el humor en laliteratura infantil; cuánto debió de disfrutar la autora con este cambiode registro, como la disfrutarán los lectores de todas las edades».Cristina Ros, elDiario.es«Las hadas rebeldes de Han Kang: la Nobel que conjura el miedo a lastormentas, […] que pueden dar mucho miedo a los niños, pero cuya fábulales anima a dejarlo atrás y darle otro significado».Celia Fraile Gil, ABC Cultural