Una maestra llega a la escuelita y varias vidas cambian. La de esadecena de chicos siempre con ganas de galletitas y gaseosa, que van delgarabato a la letra, de los botones de colores a las cuentasmatemáticas, de los piedrazos a la poesía. La de Dylan, que un día seasoma desafiante desde el techo. Y la de ella misma, que apenas recibidaha migrado desde un pueblo del interior y completa su salario como moza.De lejos, la Ciudad parece un castillo. De cerca, es una fortalezainexpugnable. En ese ida y vuelta, clase a clase la Seño vatransformándose. Los chicos crecen, las adolescentes se convierten enmadres y Dylan, que rescató a un cachorro de morir ahogado y dio decomer en el pico a un pichoncito, busca sosiego a su profundo dolor deniño que ha caído de su propio nido.Con humor, ternura y una prosa delicadísima, Marie Gouiric nos conmuevedesde la primera a la última página y hace que nos preguntemos quiénaprende y quién enseña una vez que alguien se entrega de corazón a losdemás.La crítica ha dicho:«Marie Gouric teje la voz de una maestra como quien suma hebras amorosasa un tejido común: un manto tendido entre la seño y sus alumnos quelogre salvarnos de este mundo. Con dulzura y un corazón abierto,consigue anidar en la experiencia de los cruciales días de formaciónhasta para enseña(más...)