Caemos durante varios segundos, muchos más de los que esperaba. Por fin,me estrello contra el suelo. Eric cae sobre mí, todavía gritando. Miro ami alrededor y le doy un empujón suave para que se quite de encima.Se suponía que era una misión sencilla, casi aburrida. Colarme en unmuseo para robar una reliquia mágica es pan comido. Pero algo debe habersalido mal, porque antes estábamos dentro de un edificio y ahora nosencontramos en plena naturaleza. Además, antes era de noche y ahoraapenas está anocheciendo. ¿Cómo es posible? ¿Dónde estamos?—¡Qué fuerte! Creo que ya sé lo que ha pasado —dice Eric con los ojosmuy abiertos—. Hemos viajado en el tiempo.