Aquí se da cuenta de la fabulosa fuerza de las palabras para reinterpretar nuestra propia historia y de ese modo cambiar nuestra experiencia emocional, lo que hacemos y lo que no, lo que sentimos y lo que somos: para encontrar la mejor versión de nosotros mismos. Si bien hoy contamos con dispositivos que nos permiten hablar con miles de personas a la vez en los lugares más remotos, al mismo tiempo el diálogo parece haber perdido su poder: lo desdeñamos como cosa inútil y ya no confiamos en su capacidad de promover el intercambio de puntos de vista. Sin embargo, la conversación es quizás la fábrica de ideas más extraordinaria que tenemos a nuestro alcance, la herramienta más potente para transformarnos. Su efecto es tan general que irradia a todos los dominios de la cognición: desde el aprendizaje, la memoria y la creatividad hasta los procesos de toma de decisiones en la vida cotidiana y la gestión de nuestras emociones. Mariano Sigman reúne los últimos avances de la investigación contemporánea sobre el poder de las palabras y nos ofrece un libro amenamente científico y optimistamente práctico y transformado.