En este tratado seminal, Iyengar presenta el yoga como un "árbol" cuyas raíces son la ética (yamas y niyamas), el tronco la práctica de posturas (asanas) y la respiración (pranayama), y las ramas la meditación y el autoconocimiento. A lo largo de sus capítulos, el autor desglosa detalladamente cada grupo de asanas -de pie, sentado, inversiones y restaurativas-, con fotografías paso a paso, indicaciones sobre alineación corporal y adaptaciones para distintos niveles. Además, analiza los efectos físicos y mentales de cada postura, ofreciendo un enfoque holístico que integra cuerpo y mente para promover la salud y la estabilidad emocional.