George Steiner explora la extraordinaria diversidad de las lenguas y el acto de traducir como una operación central de toda comprensión humana. El ensayo relaciona lingüística, filosofía, literatura y cultura para preguntar qué ocurre cuando interpretamos palabras ajenas o incluso nuestra propia lengua. Su propuesta convierte la traducción en una clave para entender la comunicación, la creación literaria y la pluralidad cultural.