Arturo San Agustín, con su privilegiado conocimiento de la realidad vaticana, ofrece un fresco del antes, el durante y el después de uno de los cambios de pontificado más singulares de los últimos siglos. Un gran número de conversaciones con testimonios y observadores privilegiados de la vida eclesial romana permiten al cronista ofrecer las claves de comprensión de los dos papados: el que se cierra sorpresivamente (no con la muerte, sino con la renuncia voluntaria) y el que se abre de una forma no menos sorpresiva e inesperada.