Michael Bhaskar propone entender la curaduría como una práctica central en un mundo saturado de información y opciones. Seleccionar, ordenar, contextualizar y dar sentido ya no sería una tarea exclusiva de museos o galerías, sino una actividad presente en medios, comercio, tecnología y cultura digital. El libro analiza por qué el valor contemporáneo depende cada vez más de elegir bien entre una abundancia casi ilimitada.