Una economía con poco dinero disponible puede conseguir el crecimiento si sabe sacar provecho de su escaso recurso, moviéndolo con energía y eficiencia. Para esto se requieren normas claras y de seguro cumplimiento, así como una actitud proba entre los participantes que se va formando progresivamente cuando estos se percatan de que el incumplimiento y la deshonestidad son castigados y no rinden, al fin, ganancias.