Tras superar la extenuante Segunda Selección, Isagi y los treinta y cuatro delanteros restantes se preparan para su próximo reto: un partido contra la actual selección sub-20 de Japón. En juego: la oportunidad de representar a Japón a nivel mundial como parte de la selección sub-20. Sin embargo, con solo once plazas disponibles en el equipo Blue Lock, Isagi primero debe superar las pruebas si quiere mantener viva su ilusión. ¿Podrá consolidar su lugar entre los mejores?