Como ningún otro deporte, el futbol representa una peculiar manera de reunir a la gente. «La
expresión “balón dividido” se refiere a un momento primordial del juego, cuando dos futbolistas
tienen las mismas posibilidades de adueñarse de la pelota. Se trata, también, de una impecable
definición de otra actividad: entre el autor y el lector hay un objeto mágico —un libro— que es de
uno sin dejar de ser del otro».
Las crónicas de Balón dividido abarcan a excepcionales figuras del balompié —Piqué, Messi,
Guardiola, Cristiano Ronaldo, Hugo Sánchez— y establecen conexiones con la literatura, la historia
y la psicología. El tono general del libro es celebratorio, pero no faltan historias trágicas, como la de
Robert Enke, portero de la selección alemana que se tiró a las vías del tren, o la de los hermanos
Boateng, que reactivan la vieja rencilla entre Caín y Abel.
A más de diez años de su primera publicación, esta edición definitiva de Balón dividido
se mantiene como un cruce perfecto entre literatura y deporte: «Villoro se ha ganado el
brazalete de capitán», Los Angeles Review of Books.