Alicia Azuela estudia la relación entre producción artística, Estado y transformación social en México entre la Revolución y mediados del siglo XX. El libro analiza cómo artistas e instituciones participaron en la construcción de un imaginario nacional, atendiendo al muralismo, las vanguardias, la educación artística y la diplomacia cultural. Figuras como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros aparecen dentro de un proceso más amplio en el que arte, ideología y proyecto político se influyeron mutuamente.