Max Hastings reconstruye la fase final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, desde el avance aliado hacia Alemania hasta el derrumbe del Tercer Reich. El relato combina decisiones estratégicas y movimientos militares con testimonios de soldados y civiles para mostrar el enorme coste humano de la campaña. La obra presta atención tanto al frente occidental como al avance soviético y presenta la derrota alemana como un proceso militar decisivo y, al mismo tiempo, una catástrofe para millones de personas.