En una guerra de causas cada vez más difíciles de recordar, una familia recibe la orden de abandonar su hogar y trasladarse a una ciudad transparente donde la vida parece estar perfectamente organizada. La seguridad, sin embargo, exige renunciar a intimidad, memoria y autonomía. Ray Loriga construye una fábula sobre obediencia, control y pérdida que pregunta cuánto puede ceder una persona antes de dejar de reconocerse a sí misma.