En esta novela breve, Martínez retrata una ciudad asfixiada por la ola de calor más intensa de su historia. A través de múltiples voces -un anciano que recuerda veranos pasados, una madre que lucha por enfriar a su bebé, un mensajero que vende hielo- el autor construye un mosaico de resiliencia y esperanza ante la adversidad climática.